Los dos fiscales peruanos separados del caso Odebrecht, en el que están imputados cuatro expresidentes de su país y la líder opositora Keiko Fujimori, calificaron ayer martes su destitución de ilegal y advirtieron de que esa decisión supone la toma de la Fiscalía por parte de la organización criminal que ellos persiguen.
El fiscal Rafael Vela, coordinador del equipo especial de la Fiscalía para estos emblemáticos casos de corrupción, y su mano derecha, José Domingo Pérez, acusaron al cuestionado Fiscal de la Nación (fiscal general), Pedro Chávarry, que los destituyó, de servir a los intereses de esa organización criminal.
Preguntados por la organización criminal, Vela explicó que se refieren a la cúpula del partido opositor fujimorista Fuerza Popular, objeto de parte de las investigaciones, incluida su líder, Keiko Fujimori, que actualmente está en prisión.
