BRUSELAS. El rey Felipe de los belgas aceptó ayer la dimisión del primer ministro, Charles Michel, presentada esta semana, y le encargó que su Gobierno continúe, en funciones, hasta las elecciones del próximo mayo, informó el Palacio real.
El monarca instó además a los responsables políticos y a las instituciones a aportar una "respuesta apropiada" a los retos económicos, presupuestarios e internacionales, así como a las expectativas de la población, en el plano social y medioambiental.
