Al menos, 14 personas murieron y 21 resultaron heridas en Nigeria después de que hombres armados dispararon contra los asistentes a una boda en Ungwan Pah, en el estado noroccidental de Kaduna, informaron ayer medios locales.
El ataque se produjo el domingo 16 por la noche, en el momento en el que los invitados estaban orando tras el oficio, según un testigo citado por el diario local The Punch.
"Ellos dispararon de forma indiscriminada y escaparon", relató el testigo.
Al menos, cinco cadáveres fueron trasladados a la morgue del Hospital público General Ibrahim Yakowa, donde los 21 heridos recibieron también atención sanitaria, según este medio.
Se sospecha que los atacantes podrían ser pastores nómadas de la etnia Fulani, si bien la Policía todavía no ha hecho ninguna declaración oficial.
Tropas del Ejército nigeriano fueron desplegadas en la zona, según informó en un comunicado Samuel Aruwan, portavoz del gobernador de Kaduna Nasir Ahmad el Rufai, al asegurar que garantizarían una mayor seguridad y posibilitarían una investigación exhaustiva.
El suceso se divulgó un día después de que Amnistía Internacional (AI) publicó un informe que asegura que la escalada de violencia entre pastores nómadas armados y granjeros locales en varias partes de Nigeria causó 3.641 muertos en los últimos tres años.
Los ataques, según el informe "Cosechando muerte: Tres años de enfrentamientos sangrientos entre pastores y granjeros", son premeditados y planeados, con el uso de fusiles de asalto y sin que las autoridades hayan hecho demasiado para prevenir los ataques o arrestar a los responsables, según AI.
Las casi 4.000 muertes fueron registradas por la ONG desde que comenzó el registro en enero de 2016 y proceden de visitas de campo y entrevistas a testigos, víctimas, líderes comunitarios y religiosos y autoridades gubernamentales.
