El desánimo y la desconfianza de un sector de la oposición marcan los comicios municipales que se desarrollarán hoy domingo en Venezuela, un evento en el que se elegirán a más de 2.400 concejales de todo el país, y que no contará con la participación de los principales partidos del antichavismo.
EFE pudo constatar ayer que en Caracas los electores están más preocupados por la crisis que atraviesa la nación con las mayores reservas de petróleo en el planeta, y que ha disuelto el poder de compra de la ciudadanía, que por conocer siquiera la oferta que encontrarán en las tarjetas electorales.
Tampoco se aprecia en la capital venezolana el típico despliegue de propaganda previa a unos comicios, como carteles y afiches. A la apatía de los electores y el pobre trabajo de los candidatos para divulgar sus propuestas, se suma la tímida campaña del Consejo Nacional Electoral (CNE) para promocionar e informar sobre estas elecciones, a las que están convocados a las urnas casi 21 millones de venezolanos.
Con todo, Tania D'Amelio, rectora del CNE, aseguró hoy que se han afinado cada uno de los detalles para el correcto desenvolvimiento de las elecciones, que cierran el ciclo de renovación de poderes en el país caribeño, al tiempo que defendió el automatizado sistema de sufragio que, dijo, "está blindado".
