TAIPEI. La rotunda derrota oficialista en los comicios municipales celebrados ayer en Taiwán supone no solo el anuncio de dimisión del primer ministro Lai Ching-te, sino también la resurrección de la oposición, lo que augura una mejora en las relaciones con China.
Lai Ching-te anunció su renuncia al cargo a través de Facebook, la cual aún no fue aceptada por la presidenta del país, Tsai Ing-wen, quien a su vez dimitió a su partido.
