ROMA. El director general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Italia, Grabiele Eminente, se declaró ayer "indignado" por la apertura en Italia de una investigación contra personal de la organización y por la orden de inmovilización del barco "Aquarius" debido al supuesto tratamiento ilegal de residuos peligrosos.
"Lo que nos indigna es que una organización como la nuestra, que está presente en más de setenta países, que ha recibido el Premio Nobel de la Paz, sea vista como una organización criminal", dijo.
