Más de 2.000 migrantes de la caravana que llegó a Ciudad de México partieron ayer hacia el norte después de que la ONU se negara a ofrecerles transporte, mientras el resto de los cerca de 5.000 centroamericanos esperarán a este sábado para partir.
Representantes de la caravana dijeron en una rueda de prensa que ya "no quieren ver la ONU ni en pintura" y explicaron que están negociando con las autoridades del Metro capitalino para que les den transporte gratuito y puedan partir hoy sábado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, limitó ayer las opciones para los solicitantes de asilo en la frontera con México mediante una orden presidencial que impide que esta protección sea concedida a quienes acceden al país de forma irregular.
