Al menos unas 300 personas marcharon ayer sábado en las calles de Ciudad de México para exigir un alto a la ola de feminicidios que azota a México.
Del total de manifetantes, al menos, 200 mujeres se reunieron en el emblemático Ángel de la Independencia, de la capital azteca, para llegar al Zócalo, en el centro de la ciudad, donde montaron una ofrenda y cruces rosas, en honor quienes han muerto víctimas de su condición femenina.
Ayer fue la tercera movilización que se realiza en las últimas 72 horas en la capital para exigir que se aclaren los cientos de casos de feminicidios.
En la protesta participaron familiares de mujeres asesinadas, que acusaron a las autoridades de ser omisas ante estos crímenes y repudiaron la impunidad de sus autores.
Los manifestantes corearon consignas y mostraron imágenes de las mujeres víctimas de feminicidios y sostuvieron cruces con los nombres de varias de ellas. "Cuando la sangre es de una mujer asesinada, la herida es de todos", decía una de las consignas. En otros letreros se podía leer "no nací mujer para morir".
Los participantes marcharon con máscaras similares a las que se utilizan en el Día de Muertos, que se celebró el viernes 2 de noviembre.
