KABUL. Al menos, cuatro civiles y diez talibanes murieron en bombardeos de las Fuerzas Aéreas afganas tras ataques insurgentes a puestos de seguridad en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán, informó ayer a EFE una fuente oficial.
Los bombardeos contra los insurgentes se produjeron este jueves en el distrito de Maroof, en los que murieron diez civiles, mientras que otros ocho resultaron heridos.
