DETALLE
La violencia de 140 días, dejó más de 320 muertos, 2.000 heridos y varios detenidos, desaparecidos y miles de refugiados en países vecinos.
Seis universitarios fueron captarados ayer martes en una redada policial contra dirigentes de las protestas antigubernamentales en Nicaragua, en una acción que conmocionó a la comunidad estudiantil, que teme por su seguridad.
"Exigimos que se libere de inmediato a los detenidos ilegalmente y se les garantice sus derechos constitucionales y, sobre todo sus derechos humanos", demandó en un comunicado la Universidad Centroamericana (UCA).
La UCA calificó como "arbitraria" la detención de los estudiantes Ariana Moraga, Grecia Ramírez, Iskra Malespín, Edwin Carcache, Alejandro Centeno y Judith Mairena, algunos de esa casa de estudios.
El dirigente universitario Harley Morales declaró a periodistas que fue una detención "arbitraria" e "ilegal" de sus compañeros, dos de los cuales tienen medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Tres de los detenidos -Carcache, Mairena y Malespín- eran delegados de la alianza opositora que participa en el diálogo nacional con el gobierno del presidente Daniel Ortega, bajo la mediación de la Iglesia católica.
La policía inicialmente no se pronunció sobre la captura.
Según la dirigencia estudiantil, los universitarios fueron llevados a las celdas de Auxilio Judicial, conocidas como "El Chipote", en el antiguo centro de Managua, denunciada por organismos de derechos humanos como un centro de torturas.
"La captura de estudiantes y líderes de las protestas "se inscribe en una estrategia del régimen para desmoralizarnos, aterrorizarnos, además de criminalizar y judicializar arbitrariamente a los dirigentes de nuestro movimiento", afirmó Morales.
