A media máquina. Mostrando un juego con altas y bajas, anoche en el coliseo “Ciudad de Potosí”, el quinteto de Calero tomó la delantera tras vencer por 105 a 83 a Rubair, de Quillacollo, en el primer choque de la fase semifinal de la Libobásquet.
Esta noche, el campeón boliviano volverá a medir fuerzas contra el benjamín de la Libobásquet y su objetivo es conseguir una nueva victoria que le permita ir a buscar el boleto a la otra fase en Quillacollo.
En el primer cuarto, Calero comenzó con gran ímpetu el choque ante los cochabambinos, la salida rápida y la marcación de cerca fueron las armas que utilizaron los dirigidos por Giovanny Vargas para sacar una diferencia considerable a su favor. Al final del primer cuarto, el conjunto potosino dejó el marcador 28 a 15.
Cuando todo parecía que sería un cotejo relativamente accesible el cuadro local tuvo un bajón en su juego, empezó a fallar en los lanzamientos de corta y larga distancia, a esto se sumó la pasibilidad en marcación lo que molesto de sobre manera al DT Giovanny Vargas.
Frente a esta forma de juego que mostró el campeón nacional en el segundo cuarto, Rubair empezó a irse al frente de ataque y ello le sirvió para ganar por 24 a 21, pero en el global la diferencia seguía a favor de los locales por 49 a 39.
