Cinco días después de lanzar una gran ofensiva sobre la ciudad oriental de Ghazni, los talibanes todavía resisten a las afueras de la urbe, mientras los muertos por la batalla con las fuerzas afganas se elevan ya a casi medio millar.
El Gobierno afgano afirmó ayer que ha despejado la ciudad de talibanes, pero Estados Unidos aseguró que todavía quedan insurgentes dentro del perímetro de Ghazni, convertida en campo de batalla desde el pasado viernes.
"Todas las áreas dentro de la ciudad están libres de combatientes talibanes y ahora la operación se está centrando en las zonas oeste y norte de las afueras", dijo a EFE el portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Ghafoor Ahmad Javid.
Las operaciones de contraataque y despeje hicieron que en las últimas 24 horas el dato de insurgentes fallecidos se elevase de 195 a 326, mientras que las bajas entre las fuerzas afganas se mantienen en un centenar.
