Atenas. El ministro griego de Energía y Medio Ambiente, Yorgos Stathakis, anunció ayer la demolición de unas 3.200 edificaciones ilegales en la región capitalina de Atica, arrasada por el fuego, como parte de un amplio plan del Gobierno para acabar con los vicios urbanísticos del pasado.
En la región hay, al menos, 92 muertos y unas 2.500 edificaciones construidas en zonas declaradas como forestales.
