ANKARA. El presidente de Turquía, el conservador islamista Recep Tayyip Erdogan, asumió ayer la Jefatura del Estado ahora ya bajo el nuevo sistema presidencialista aprobado tras la reforma constitucional de 2017, que le concede amplios poderes ejecutivos.
Esta reforma constitucional, que fue ratificada en su día en referéndum, elimina la figura del primer ministro y otorga amplios poderes ejecutivos al presidente.
