La poderosa fuerza aérea inglesa o la refinada infantería croata? La batalla de Moscú entre Inglaterra y Croacia, en las semifinales del Mundial Rusia-2018, plantea el clásico duelo de estilos: uno es letal con la pelota detenida, el otro cuando la mueve en sus líneas.
El fastuoso estadio Luzhniki será el escenario el miércoles (14:00) de un duelo inédito en la historia de las Copas del Mundo, con Inglaterra volviendo a una semifinal después de 28 años y Croacia luego de 20.
Gareth Southgate ha hecho de Inglaterra un equipo balanceado, sin una megaestrella que opaque a los demás, pero lo mejor de su tarea -asumió a finales de 2016- ha sido volver a las fuentes con el estilo que a los Pross le dio dividendos en el pasado: la pelota detenida y el juego aéreo.
Ocho de los 11 goles que los ingleses han marcado en Rusia nacieron en acciones con balón parado, bien desde un córner, un tiro libre o un penal. Mientras que el gol de Dele Alli a Suecia, en el 2-0 por los cuartos de final, fue el quinto de cabeza para los ingleses en el Mundial. Ninguna selección ha marcado más de tres goles por esa vía.
Con el ojo en la NBA
El éxito del juego aéreo inglés nace en las estrategias que el estudioso Southgate adoptó de ver partidos de la NBA y el football americano. Conceptos como los bloqueos y las distracciones, los desmarques, fueron minuciosamente adaptados por el técnico y los resultados están a la vista.
