JARTÚM. El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y el líder de la oposición armada, Riek Machar, acordaron ayer durante una reunión en Jartum un "alto al fuego permanente" que entrará en vigor dentro de 72 horas, una firma que relanza la paz en un país devastado por la guerra.
"No voy a defraudaros y no voy a defraudar al pueblo de Sudán del Sur", dijo el presidente sursudanés tras el fin de la reunión, antes de mostrarse dispuesto a firmar los acuerdos restantes que quedan pendientes sobre la mesa.
