Venezuela comunicó ayer a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) "su decisión soberana de no participar en el procedimiento" solicitado por Guyana para resolver la controversia fronteriza sobre el Esequibo, región cuyas aguas son ricas en yacimientos petrolíferos.
Una representación venezolana, encabezada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el canciller Jorge Arreaza, indicó al presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, que el tribunal "carece manifiestamente de jurisdicción sobre una acción planteada unilateralmente" por Guyana, informó Caracas en un comunicado.
Esta decisión se produce después de que Guyana solicitara el 29 de marzo, a recomendación del secretario general de la ONU, António Guterres, que la histórica controversia territorial entre ambos Estados sea resuelta por la CIJ.
El rechazo de Caracas es acorde a su "posición histórica de no reconocer jurisdicción a dicha instancia judicial internacional -en ningún caso- y menos para la resolución de esta controversia", recordó el Gobierno. Venezuela nunca ratificó el Pacto de Bogotá -tratado aceptado por otros países del continente americano, como Bolivia, Chile, Costa Rica o Nicaragua- para resolver sus conflictos fronterizos a través de La Haya.
