Un gol de Dries Mertens y un doblete de Romelu Lukaku, festejados en el segundo tiempo, dieron a Bélgica un debut con goleada por 3-0 en el Mundial de Rusia sobre un equipo de Panamá que jugó ayer lunes por primera vez en una Copa del Mundo, mostró ímpetu y lucha, pero pagó caro el derecho de piso.
Panamá llegó a la cancha del estadio de Sochi con pertrechos para resistir la inclemencia de un huracán y a los 35 minutos se tomó tanta confianza que guardó los chubasqueros y se aventuró a visitar los pagos de Thibaut Courtois bajo una soleada tarde.
El fin del primer tiempo llegó con alegría para los centroamericanos, pues habían logrado maniatar a una formación que ha presentado su candidatura al título.
Sin goles en el tablero, los panameños se sintieron a gusto en el estadio olímpico Fisht, en Sochi, pero no contaban con uno de esos goles que los astros sacan de la chistera ante el asombro del público.
