Un hombre mató la madrugada de ayer a cuatro niños de entre uno y 11 años de edad con los que llevaba cerca de 24 horas atrincherado en un apartamento de Orlando (Florida, EE.UU.) y después se suicidó, según informaron ayer las autoridades.
"Hemos entrado en el apartamento y hemos encontrado que los cuatro niños han sido asesinados por el sospechoso con aparentes disparos", explicó de madrugada en rueda de prensa el jefe de la Policía de Orlando, John Mina.
"No tenemos ni idea -añadió- de cuándo murieron los niños", que tenían uno, seis, 10 y 11 años.
Todo empezó la noche del domingo 10, cuando la novia del sospechoso, identificado como Gary Wayne Lindsey Jr., de 35 años y con antecedentes por incendios y otros delitos, llamó a la Policía por un altercado doméstico.
La mujer había huido del apartamento dejando atrás a los cuatro niños, dos de ella y los otros dos de Lindsey.
