Las Fuerzas Armadas de Nicaragua hicieron un llamado a que se detenga la violencia generada por las protestas contra el presidente, Daniel Ortega, que han causado 54 muertos desde el 17 de abril.
"Hacemos un llamado a detener la violencia y las acciones que nos desestabilizan", señaló este el Ejército de Nicaragua, en un comunicado.
La institución militar emitió el comunicado tras una jornada en la que en más de diez ciudades de Nicaragua se registraron batallas campales entre la población y la Policía Nacional, esta última reforzada por la oficialista Juventud Sandinista y las fuerzas de choque afines al Gobierno o "turbas".
En la ciudad de Masaya, a 32 kilómetros al sureste de Managua, el enfrentamiento duró más de 14 horas y dejó dos muertos.
Ortega también llamó a "poner fin a la muerte y la destrucción", en un mensaje inusualmente corto y preciso, que no tuvo efecto en la Policía Nacional, de la que es su máximo jefe, ni en la población.
El Ejército nicaragüense no reveló su posición frente a Ortega, su jefe supremo, pero expresó con letras mayúsculas y en negrillas que "somos el pueblo mismo uniformado, trabajando en su propio beneficio".
Asimismo las Fuerzas Armadas se solidarizaron con las familias de los fallecidos y los cientos de heridos, además de declararse a favor de un posible diálogo nacional con la mediación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).
PROTESTAS
La ciudad de Masaya amaneció ayer sumida en el caos y la destrucción tras los enfrentamientos ininterrumpidos que se produjeron durante la jornada del sábado 12 entre agentes antimotines y turbas sandinistas en contra de los manifestantes.
