El Gobierno de Nicolás Maduro rechazó ayer las "agresiones" y "ataques" del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y dijo que la actitud "arrogante" de ese país, "no hace más que reafirmar la decisión de Venezuela de renunciar a su membresía en la OEA (Organización de Estados Americanos)".
"Venezuela rechaza enérgicamente las agresiones del vicepresidente de los Estados Unidos de América, emitidas en su injerencista intervención en el Consejo Permanente" de la OEA, dijo en un comunicado la Cancillería venezolana que acusó al organismo continental de "colonialista" y de estar "al servicio" de Washington.
Los funcionarios del Gobierno de Maduro solicitó el 28 de abril de 2017 la salida de la OEA.
