La cifra de muertos a causa de la represión gubernamental durante las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega ascendió a 38 en Nicaragua, informó ayer el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
El número llegó a 38 luego de que los abogados del Cenidh contrastaron los nombres con los cuerpos y con la información de los familiares, para evitar confusión, debido a que no existen datos oficiales sobre los manifestantes fallecidos durante las protestas, según el Centro. A pesar del aumento en el número de muertos, la cantidad de desaparecidos se mantuvo en 48, de acuerdo con los datos del Cenidh.
La directora del Cenidh, Vilma Núñez, calificó la situación de Nicaragua como "una masacre estudiantil".
