La organización defensora de derechos humanos Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) expresó ayer su repudio ante los graves hechos de violencia que ocurrieron en Nicaragua, que dejaron, al menos, tres personas muertas y decenas de heridos.
"Condenamos el uso desproporcionado de la fuerza de parte de la fuerza pública de orden, así como la tolerancia de las autoridades en relación con la violencia desplegada por parte de particulares en contra de las personas manifestantes", afirmó el CEJIL, con sede regional en San José.
El organismo añadió en un comunicado que el Estado de Nicaragua demuestra "una vez más, que su compromiso con los derechos humanos es, al menos, frágil", y que "la respuesta ante el reclamo ciudadano ha sido una represión creciente".
El CEJIL también lamentó la censura y violencia hacia periodistas, a quienes se les ha despojado de sus equipos e infraestructura, dificultando con ello la capacidad de difundir información de relevancia para el debate público.
