Perú se prepara para recibir a los representantes de 31 Estados de la región y, al menos, 21 jefes de Estado en la VIII Cumbre de las Américas, que este año estará dedicada a debatir sobre la gobernabilidad democrática y la lucha contra la corrupción.
A partir del martes 10, Lima se convertirá en sede de una serie de encuentros de la sociedad civil, organizaciones indígenas, sindicatos, jóvenes, parlamentarios y empresarios, previos a la Cumbre de las Américas que congregará a los mandatarios y autoridades políticas los próximos viernes 13 y sábado 14.
El Gobierno peruano calcula que unas 2.000 personas asistirán a los encuentros preparatorios para la cumbre y que igual número de periodistas informarán sobre su desarrollo.
Paradójicamente, Perú es uno de los países de la región más golpeados por la corrupción en las últimas décadas, dado que casi todos sus mandatarios desde 1990 hasta la actualidad han sido investigados o procesados por ese flagelo.
El exmandatario Alberto Fujimori fue sentenciado por varios casos de corrupción e indultado en diciembre de 2017 por su condena por delitos de lesa humanidad, mientras que Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski son investigados actualmente por sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht.
