EL CAIRO. Los egipcios comenzaron ayer a votar en unas polémicas elecciones presidenciales que se alargarán hasta el miércoles 28 y en las que el jefe del Estado, Abdelfatah al Sisi, busca un resultado favorable para cimentarse el poder hasta 2022.
Las elecciones, boicoteadas por la oposición por considerarlas una "farsa", enfrentan a Al Sisi y a Musa Mustafa Musa, un aliado político del mandatario, que no oculta que se presentó para evitar que Al Sisi vaya solo.
