Cuatro meses después de huir de la justicia española y acusado de rebelión y sedición, entre otros delitos, el expresidente catalán Carles Puigdemont renunció ayer a su investidura y desde Bruselas propuso en su lugar a Jordi Sànchez, número dos de su lista y ahora en prisión preventiva.
Tras conocerse el anuncio de Puigdemont, el Gobierno español aseguró que esta renuncia ha sido posible gracias a la determinación del Ejecutivo central de utilizar todos los recursos a su alcance para impedir una investidura a distancia de un fugado de la justicia española, algo que habría sido una "burla" a la legalidad vigente.
Aunque el adiós de Puigdemont se daba por hecho desde hace días, hasta ayer el expresidente catalán no ha hecho oficial su renuncia a través de un vídeo difundido a través de las redes sociales, en el que precisa que retira "de manera provisional" su investidura y, en su lugar, propone el nombre de Jordi Sànchez, número dos de su lista y ahora en prisión preventiva.
