Las fuerzas gubernamentales sirias avanzaron ayer por Guta Oriental, el principal feudo opositor de las afueras de Damasco, tras combates contra facciones islamistas,en coincidencia con el segundo día de una pausa humanitaria de cinco horas.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, durante los choques, que estallaron el martes 27 y se prolongaron hasta ayer por la mañana, las tropas leales al Gobierno de Damasco arrebataron al grupo Ejército del Islam el control de una fábrica de medicamentos en la zona de Hush al Dauahira.
Hubo enfrentamientos similares entre ambas partes en Al Rihan y Al Shifunia, así como en unos huertos entre las poblaciones de Harasta y Duma, donde los efectivos gubernamentales lucharon frente al Movimiento Islámico de los Libres de Sham.
El portavoz del Ejército del Islam, Hamza Birqadar, explicó en su cuenta de Telegram que se produjeron enfrentamientos entre su grupo y las fuerzas fieles al presidente sirio, Bachar al Asad, en Hush al Dauahira, donde acusó a sus adversarios de emplear todo tipo de armas.
Birqadar subrayó que el ataque de las fuerzas gubernamentales causó la destrucción de la fábrica de medicamentos Sifco, que fue evacuada por los combatientes del Ejército del Islam que retrocedieron a posiciones de retaguardia. Esa facción es una de las milicias principales que actúan en Guta Oriental, junto a la Legión de la Misericordia.
El portavoz de la Legión de la Misericordia, Waiel Olwan, declaró a EFE por teléfono que ayer no se libraron choques en los frentes donde se encuentra presente su grupo, "aunque los bombardeos del régimen han continuado".
Aun así, confirmó que sí que ha habido enfrentamientos en el este de Guta Oriental, controlado por el Ejército del Islam.
Ayer se ha desarrollado la segunda jornada de pausa humanitaria propuesta por Rusia en Guta Oriental.
DEIR AL ZUR
