La pausa humanitaria, auspiciada por Rusia e iniciada ayer en Guta Oriental, el principal bastión opositor de las afueras de Damasco, no acabó con la violencia en la zona donde continuaron los ataques, en medio de las acusaciones mutuas de las partes de haber incumplido la tregua.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos cinco personas perdieron la vida y 26 resultaron heridas antes, durante y después de la pausa en las hostilidades, que se mantuvo entre las 09:00 y las 14:00 hora local (3:00-6:00 hora de Bolivia) y que se espera que siga aplicándose en los próximos días.
De esos fallecidos, al menos, un menor y un hombre murieron por los disparos de artillería de las fuerzas gubernamentales en la localidad de Yisrín, informó esa fuente, que también documentó bombardeos de aviones no identificados en Harasta, Mesraba, Zamalka, Arbín y Duma, entre otros.
Desde el interior de Guta Oriental, un portavoz del opositor Consejo Local de Hamuriya, que se identificó como Ismail, dijo a EFE por teléfono que "la calma prevaleció en las primeras horas de la tregua, pero después los aviones volvieron a bombardear zonas residenciales". Durante los primeros momentos de tranquilidad, "la gente aprovechó para salir de sus casas en busca de suministros y se trasladaron los cadáveres y heridos que no habían podido ser llevados (anteriormente) a centros médicos por la intensidad de los ataques".
La ONU anunció que recibió informes sobre explosiones en Guta Oriental: "Los enfrentamientos continúan esta mañana, es la información que hemos recibido", declaró ayer a la prensa el portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU, Jens Laerke. Por su parte, el gobierno sirio habilitó un corredor humanitario para facilitar la salida de los civiles que desearan abandonar Guta Oriental, sin que haya sido aprovechado por ningún ciudadano.
Según la televisión oficial siria, "grupos terroristas" lanzaron cohetes para evitar la marcha de los civiles de la región.
La agencia de noticias oficial siria, SANA, precisó que combatientes del Frente al Nusra, como se denominaba antiguamente la filial siria de Al Qaeda, dispararon proyectiles contra el corredor. El lunes 26, el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, anunció una pausa humanitaria en Guta Oriental a partir del martes 26, por orden del presidente de Rusia, Vladímir Putin, con el objetivo de evitar más víctimas civiles. La tregua está vinculada a la resolución 2401 aprobada el fin de semana por el Consejo de Seguridad de la ONU, que demanda "que todas las partes cesen las hostilidades sin retraso".
