EFE. La renuncia el jueves 15 de Juan Jiménez como jefe de la Misión de Apoyo de la OEA Contra la Corrupción en Honduras (Maccih) por diferencias con el secretario general del ente hemisférico, Luis Almagro, supone, según varios sectores del país, un retroceso en la lucha contra las corruptelas.
El procurador de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), Julio Arbizú, renunció ayer al cargo por falta de apoyo del secretario general Almagro.
