BEIRUT. Al menos, siete personas murieron ayer por supuestos bombardeos de aviones rusos y disparos de artillería contra la zona de Termala, en el norte de Siria, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Entre los fallecidos hay un miembro de la Defensa Civil Siria, un dirigente de la opositora Dirección de Sanidad de la vecina provincia de Hama y cinco combatientes de la facción rebelde Ejército de la Victoria.
