Más de 60 personas murieron ayer por bombardeos de aviones no identificados contra el principal bastión opositor de las afueras de Damasco, la región de Guta Oriental, coincidiendo con la petición de la ONU de una "pausa humanitaria" en Siria.
El portavoz de la opositora Dirección General de Sanidad de Guta Oriental, Fayez al Orabi, dijo a EFE por teléfono que "los bombardeos no han parado desde la mañana", y que hay nuevos muertos "a cada minuto".
Según el recuento del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos, 63 personas, entre ellas 14 menores de edad y 20 mujeres, murieron ayer por los ataques aéreos contra distintas partes de la región; una cifra que Al Orabi elevó a 67 fallecidos.
En cuanto a los heridos, el responsable indicó que "es difícil saber su número exacto, hay bastantes en estado grave, y algunas personas siguen enterradas bajo los escombros, como está pasando en el área de Arbín".
El Observatorio, por su parte, ha documentado un total de 175 heridos.
Los bombardeos más mortíferos se han registrado en Duma, la mayor ciudad de Guta Oriental, donde 23 personas han perdido la vida, y en Arbín, donde han fallecido otras 13.
Aparte de estas dos localidades, también han sido golpeadas por los ataques aéreos las poblaciones de Kafr Batna, Hamuriya, Zamalka, Madira, Mesraba, Haza, Saqba y Harasta, todas ellas en Guta Oriental, así como el distrito de Yobar, en el extrarradio damasceno.
