La decisión tomada ayer por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para delimitar la frontera marítima entre Costa Rica y Nicaragua en el Caribe y el Pacífico dejó satisfechos a los dos países, que creen equilibrada la solución y esperan no tener que regresar a La Haya por esas diferencias.
"No debería haber ninguna razón por la cual debamos volver a la Corte", dijo a EFE el agente de Costa Rica Sergio Ugalde, que consideró "zanjadas" las disputas con Nicaragua después de que ambos países hayan acudido a La Haya en varias ocasiones para resolver sus diferencias.
En términos similares se expresó su homónimo nicaragüense, Carlos Argüello, que calificó los límites marítimos impuestos por el alto tribunal de Naciones Unidas, tanto en el Caribe como el Pacífico, como "muy buenos" y "equitativos" para sus intereses, dijo a EFE.
FALLO
La CIJ dio ayer a conocer tres decisiones respecto a disputas que Costa Rica y Nicaragua mantenían en La Haya.
La más trascendental era la de las delimitaciones marítimas, pues Costa Rica ha acusado a Nicaragua de ofrecer bloques de exploración y explotación petrolera a empresas internacionales en aguas que estarían en disputa.
El fallo tuvo en cuenta reclamaciones solicitadas por ambas partes.
Por un lado, los jueces se decantaron por Nicaragua a la hora de tener en cuenta las islas Corn Islands (Islas del Maíz) para trazar la frontera marítima en el Caribe, con lo que Managua obtuvo varios cientos de kilómetros cuadrados de mar en disputa.
Por otro lado, se descartó la propuesta nicaragüense de obviar la península de Santa Elena para establecer las coordenadas de la delimitación marítima en el océano Pacífico, lo que favoreció las posiciones de Costa Rica. El agente costarricense declaró que, en una escala del 0 al 10, estaba satisfecho "un 9'5" porque las líneas trazadas en el Pacífico y el Caribe por el alto tribunal de Naciones Unidas "son muy cercanas a las propuestas" por su país.
