Más de 5.000 niños han muerto en Yemen desde que el conflicto civil en el país se recrudeció en marzo de 2015 con la intervención de una coalición árabe, y casi la totalidad de los menores en el país, 11 millones, necesita ayuda humanitaria para sobrevivir, según un informe publicado ayer por Unicef.
"Nacido en la guerra", documento elaborado por la Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), explica además que más de la mitad de los niños del país no tienen acceso al agua potable o a un saneamiento adecuado.
Se calcula que casi dos millones de niños (1.8 millones) están desnutridos, incluyendo 400.000 que sufren de desnutrición severa aguda y que, literalmente, luchan diariamente por sobrevivir, dado que tiene nueve veces más probabilidades de morir que los que están correctamente nutridos.
La portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) Betina Luscher indicó que en el país hay 17.8 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria; 8.4 millones inseguridad alimentaria severa; 1.8 millones menores de cinco años desnutridos agudos y 1.1 millones de mujeres embarazadas desnutridas agudas.
