El Supremo panameño ordenó ayer la detención con fines de extradición por supuestos indultos irregulares del expresidente Ricardo Martinelli, quien se encuentra preso en EE.UU. desde junio de 2017 a la espera de que se decida sobre su extradición por presunto espionaje político.
"El pleno ordenó la detención provisional con fines de extradición del diputado del Parlacen (Martinelli es miembro del Parlamento Centroamericano desde julio 2014) y facultó al magistrado de garantías a realizar las diligencias para el cumplimiento de esta medida", explicó el Órgano Judicial en un comunicado.
Es la segunda vez que el Supremo panameño, el único tribunal que puede procesar a Martinelli por su condición de diputado del Parlacen, le declara en rebeldía y ordena su detención con fines de extradición.
El máximo tribunal resolvió además que "no es extemporánea la petición de la prescripción de la acción penal" presentada por Martinelli (2009-2014), a quien la justicia quiere interrogar por haber otorgado presuntamente de manera irregular 355 indultos al final de su mandato, añadió el Órgano Judicial en la misma red social.
El pleno de Supremo tomó esta decisión por unanimidad en una larga audiencia que empezó el lunes por la mañana y culminó en la madrugada de ayer.
El 13 de octubre, el juez del caso y presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Ayú Prado, declaró a Martinelli "en rebeldía" por no haberse presentado en la audiencia de imputación del caso que se celebró el 10 de mayo, fecha en la que aún estaba en paradero desconocido y no había sido detenido por las autoridades estadounidenses.
La decisión de declararle en rebeldía, sin embargo, provocó revuelo en Panamá ya que se tomó cuando el exmandatario ya estaba localizado porque estaba detenido en una cárcel federal de Miami.
