Más de 34 miembros de las fuerzas gubernamentales sirias y milicias aliadas han muerto en las últimas 24 horas a manos del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la provincia de Al Raqa (noreste), informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Uno de ellos fue decapitado por los yihadistas, mientras que 12 combatientes del EI perecieron en los enfrentamientos con sus rivales.
