Sindicatos y movimientos sociales convocaron para el 20 de julio manifestaciones "en todo Brasil" para apoyar al expresidente Luiz Inácio Lula, condenado por corrupción y lavado de dinero, confirmaron ayer fuentes del Partido de los Trabajadores (PT).
Las protestas también servirán para exigir la renuncia del presidente brasileño, Michel Temer, denunciado en junio pasado por corrupción pasiva, y pedir la celebración de elecciones generales directas.
El exmandatario fue condenado el miércoles 12 en primera instancia a nueve años y medio de prisión por, supuestamente, haberse beneficiado de la red corrupta que operó durante décadas en la petrolera estatal Petrobras.
El juez federal Sergio Moro, encargado de las investigaciones del caso Petrobras, dio por comprobado que Lula recibió 700.000 dólares en sobornos materializados en la reserva y reforma de un lujoso apartamento tríplex en el balneario de Guarujá, en el litoral del estado de San Pablo.
La sentencia, para la que cabe recurso en segunda instancia y por tanto puede ser revertida, convirtió a Lula en el primer expresidente del país condenado penalmente desde el restablecimiento de la democracia (1985).
La convocatoria del 20 de julio es la primera en todo el país para apoyar a Lula y en ella participa la Central Única de los Trabajadores, la mayor unión sindical del país, así como movimientos sociales y algunos partidos políticos, entre ellos el PT, en el que el líder participó de su fundación en 1980.
