Las fuerzas de seguridad de Venezuela dispersaron ayer con gases lacrimógenos una marcha opositora que pretendía movilizarse desde el este de Caracas hasta la sede del Ministerio de Interior, en el centro de la ciudad, órgano al que los opositores responsabilizan de la "represión" en las protestas.
La actividad denominada "Somos millones", que según los voceros del antichavismo era solo una concentración pero no descartaba que se convirtiera en marcha, se llevó a cabo sin contratiempos hasta que estos decidieron movilizarse hacia la sede de la cartera de Interior y Justicia.
En Chacaíto se encontraron con funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) bloqueando el paso, los cuales procedieron a disolver la protesta con las bombas lacrimógenas, según constató EFE.
En un vídeo publicado en su Twitter, el gobernador del céntrico estado Miranda, Henrique Capriles, aseguró que, a pesar de la "represión", la "lucha" continuaba.
"La lucha sigue. Esto no tiene marcha atrás. Mientras más represión, más firmeza", dijo.
Por otra parte, dirigentes y diputados opositores difundieron en Twitter imágenes en las que se puede ver el humo de las bombas lacrimógenas con las que, afirman, dispersaron la actividad opositora en la ciudad de Puerto La Cruz, en el oriental estado Anzoátegui.
