El grupo terrorista Estado Islámico (EI) asesinó en las últimas 24 horas a más de 145 personas, a las que colgó de postes de la luz, para evitar que escaparan del oeste de la ciudad iraquí de Mosul (norte), informó a EFE una fuente local.
El jefe del Comité de Seguridad de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, Mohamed Ibrahim al Bayati, dijo a Efe que los civiles querían huir hacia las fuerzas iraquíes, que penetraron por el flanco sur del barrio de Al Zanyili en el marco de su ofensiva sobre el oeste de Mosul. Detalló que los yihadistas detuvieron a las víctimas, las asesinaron y colgaron los cadáveres de postes de la luz, tras declararlas "apóstatas" por intentar abandonar "la tierra del califato", proclamado por los yihadistas en Irak y en Siria.
Al Bayati añadió que también fueron acusados de facilitar información a las fuerzas iraquíes, que califican de "gobierno safaui (chií pro-iraní) espía de los cruzados (cristianos)". Actualmente, las fuerzas gubernamentales luchan para expulsar al EI de la parte occidental de la ciudad de Mosul, donde aún controlan algunos barrios, tras haber perdido el control de la parte oriental de la urbe, dividida en dos por el río Tigris.
Los radicales conquistaron amplias partes del norte de Irak en 2014 y anunciaron un "califato islámico" en los territorios que dominaban en este país y en la vecina Siria.
COMBATES
Las tropas de la IX División del Ejército iraquí luchan a diario contra el grupo terrorista Estado Islámico en el recién abierto frente en el noroeste de la ciudad de Mosul, en una dura batalla calle a calle.
Cada día, decenas de soldados y los víveres necesarios para ellos, salen de la sede de la IX División en Halila, al oeste de Mosul, hacia las zonas de Al Mishirfa y Al Haramat, por donde las tropas han avanzado en la pasada semana y se han hecho con el dominio de los distritos de Al Mishirfa 2, y Al Haramat I y II. Los vehículos blindados que transportan a los uniformados pasan por vías desérticas y por carreteras destruidas por los bombardeos, hasta el acceso sur de Mosul, y en cualquier momento pueden ser blanco de los ataques de los yihadistas: francotiradores, coches bomba y proyectiles de mortero, además de disparos.
