El presidente Donald Trump informó ayer que explorará la posibilidad de un aumento a los impuestos a la gasolina y al diesel, insinuando que un incremento podría pagar su ambicioso plan de infraestructura.
"Es algo que ciertamente consideraría", declaró el mandatario en una entrevista con Bloomberg News.
Dijo que el dinero adicional sería canalizado para construir y reparar de autopistas. Esa ha sido un área problemática porque los impuestos a combustibles no cambiaron desde 1993.
En la actualidad el Gobierno federal financia su fondo con un impuesto de 18,4 centavos de dólar por galón de gasolina y un impuesto de 24,4 centavos por galón de diesel, ninguno de los cuales ha sido ajustado por inflación, de manera que la recaudación neta ha disminuido con el tiempo.
