Al menos, 1.120 personas han sido detenidas ayer en Turquía por presuntamente pertenecer a la red del clérigo islamista Fethullah Gülen, a quien el Gobierno acusa de organizar la intentona golpista de julio de 2016.
Según una declaración de la Fiscalía de Ankara, esta masiva operación se extiende a las 81 provincias del país y pretende capturar a los "imanes secretos" de Gülen, miembros de la cofradía infiltrados en instituciones públicas y que operan al margen del Estado.
Unos 8.500 policías y agentes de los servicios de inteligencia turcos (MIT) participaron en la operación de ayer, que podría alargarse hasta siete días, informó el rotativo Hürriyet.
Según este medio, la Fiscalía de Ankara dispone de una lista de presuntos gülenistas en la que figuran unas 7.000 personas, la mayoría acusadas de actuar como "imanes" dentro del cuerpo de seguridad del Estado.
Tras las primeras detenciones, el ministro del Interior, Süleyman Soylu, declaró que las fuerzas de seguridad y el aparato judicial "han dado un paso importante para descubrir y destruir una estructura que infelizmente se infiltró en nuestra dirección de seguridad y trató de gobernar desde el exterior".
"Se trataba de una estructura llamada 'imán secreto' que intentaba establecer una estructura de seguridad alternativa con su propia agenda y reivindicaciones sin tener en cuenta las reglas del Estado", añadió Soylu, citado por la cadena CNNTürk. En la lista de personas con orden de detención figuran 448 sospechosos que fueron detenidos anteriormente por presuntos vínculos con la cofradía de Gülen.
