Estados Unidos y China se comprometieron ayer a hacer "todo lo posible" para evitar que estalle un conflicto militar en la península coreana, en un momento en el que la situación ha alcanzado un nivel "bastante peligroso", a juicio del secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson.
Tras pasar por Japón y Corea del Sur en su primer viaje al extranjero como secretario de Estado, Tillerson mantuvo ayer en Pekín reuniones con el ministro de Exteriores Wang Yi y el consejero de Estado Yang Jiechi, arquitecto de la política exterior china, a los que recalcó la "urgencia" de colaborar para frenar el programa nuclear de Pionyang.
"Creo que compartimos la opinión de que las tensiones en la península son ahora bastante altas y de que las cosas han alcanzado un nivel bastante peligroso", dijo Tillerson en rueda de prensa tras su encuentro con Wang, en el que también trataron las diferencias comerciales entre ambas potencias o la esperada reunión entre los presidentes chino, Xi Jinping, y estadounidense, Donald Trump.
