Las esperanzas de que la tregua en vigor desde finales de diciembre en Siria abriría las puertas a la ayuda humanitaria para 4.7 millones de personas en zonas de difícil acceso y sitiadas se ha esfumado con el paso de las semanas, pese al inminente inicio de nuevas negociaciones de paz en Ginebra.
Desde el 30 de diciembre, cuando se pacto el último alto al fuego, la entrada de alimentos y otros artículos vitales ha ido disminuyendo.
De los 13.5 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria en Siria, cuatro millones de civiles se encuentran en áreas pobladas a las que es muy difícil acceder por razones de seguridad y obstáculos burocráticos.
Además, 650.000 civiles están cercados militarmente y aunque la ONU pide cada mes a las autoridades permiso para aportarles ayuda, incluso cuando obtiene respuestas positivas los suministros no llegan a su destino por barreras de último minuto.
