Unos 875 de los 3.500 policías militarizados del suroriental estado brasileño de Espírito Santo, que completaban una semana de huelga, retornaron entre el sábado 11 y ayer a su trabajo en las calles, informó la Secretaría de Seguridad Pública regional.
Un grupo reducido, integrado por agentes que estaban en sus casas o de licencia en el momento que se desató la huelga, se presentó el sábado en la terminal de transportes de Vitoria atendiendo un llamado del ministro de Defensa, Raúl Jungmann, quien visitó la ciudad, y pidió la vuelta inmediata de los policías.
Ayer, un grupo mayor hizo lo propio en la Plaza Oito, en el centro de Vitoria, y de nuevo en la terminal de transportes, con lo que el contingente en las calles de policías militarizados totalizó 875.
