Los policías militarizados del suroriental estado brasileño de Espírito Santo, que completaban una semana de huelga, volvieron ayer a retornar gradualmente a su trabajo en las calles, después de un llamado del ministro de Defensa, Raúl Jungmann, quien visitó ayer sábado la región.
La Secretaría de Seguridad Pública de Espírito Santo comunicó que varios agentes atendieron en la tarde de este sábado un llamado para concentrarse en la terminal de autobuses y reanudar las labores de patrullaje en Vitoria, la capital regional, y otros municipios afectados por la paralización de los policías militarizados.
No obstante, el órgano responsable por la seguridad pública regional evitó dar detalles sobre el número de efectivos que comenzaron a patrullar las calles y tampoco explicó si se trataba de efectivos que estaban ya por fuera de los cuarteles cuando se inició hace una semana la huelga.
