Al menos, 52 personas murieron en condiciones violentas en Vitória, capital del estado brasileño de Espírito Santo, desde el sábado 4, cuando la policía militar inició una huelga en protesta por la falta de inversión en materia de seguridad, informaron ayer fuentes sindicales.
"El Gobierno "(de Espírito Santo) viene tratando la seguridad con desdén, está precarizando los servicios, no invierte en seguridad y no da valor al personal", dijo ayer a EFE el presidente del Sindicato de Policías Civiles estatal, Jorge Emiliano Legal.
En los últimos tres días, ha habido un aumento en los crímenes principalmente de "homicidios, robos, y hurtos", que ha derivado, hasta el momento, en 52 muertes, "récord" histórico para Vitória en febrero, añadió Legal.
