Unos 1.000 militares de las Fuerzas Armadas brasileñas (FAB) participarán en las inspecciones en los presidios de Brasil, siempre y cuando sea solicitado por los estados, precisó ayer el ministro de Defensa, Raúl Jungmann.
El Ejército comenzará a desplegarse en unos ocho o diez días, después de que el presidente de Brasil, Michel Temer, pusiera a disposición las Fuerzas Armadas para contener la crisis.
