Un total de 160.000 civiles se han visto desplazados por la ofensiva del Ejército iraquí para expulsar al grupo terrorista Estado Islámico (EI) de la provincia de Nínive y su capital, Mosul, informaron ayer fuentes oficiales.
Los desplazados han sido acogidos en cinco campamentos ubicados en las provincias de Nínive y Saladino, y en la región autónoma del Kurdistán iraquí, anunció el ministro iraquí de Migraciones, Yasem Mohamed al Yaf
El Gobierno tiene capacidad para dar cobijo a otras 120.000 personas en esos campamentos, según Al Yaf.
Por otra parte, 20.000 desplazados han regresado a sus hogares después de que el Ejército liberase sus poblaciones en la provincia de Nínive o los barrios en que vivían en la mitad oriental de Mosul, añadió Al Yaf. El Ministerio de Migraciones, en coordinación con la cartera de Transporte, ha facilitado autobuses para trasladar a los civiles a sus hogares, según la nota.
