Tras dos días críticos por la escasez de dinero en efectivo en todo el país, Venezuela volvió ayer a la relativa calma luego de que el presidente de ese país, el chavista Nicolás Maduro, se echó para atrás su decisión de suprimir el billete de mayor denominación y circulación en esa nación.
Pese a que en algunas ciudades persistieron pequeños focos de violencia, los gobiernos locales reportaron en la mayoría de los estados de país que volvieron a la calma tras dos días de intensas protestas que dejaron al menos un fallecido y unos 300 detenidos. Desde el viernes, los venezolanos comenzaron protestas espontáneas frente a alguno comercios e instituciones bancarias exigiendo que les canjearán los billetes o les permitieran hacer las compras y que acabaron con saqueos y destrozos.Aunado a ello, los bancos endurecieron las medidas para racionar y distribuir el efectivo.
