El grupo yihadista Estado Islámico (EI) volvió ayer a golpear el Yemen con un atentado suicida contra un cuartel en el que murieron, al menos, 49 soldados del Ejército leal al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.
El atentado es el cuarto de estas características ocurrido desde agosto contra instalaciones militares y el tercero que tiene como blanco el cuartel de la Seguridad Central de Al Saulaban, que se sitúa a 20 kilómetros de la ciudad de Adén, sede de la capital provisional del Gobierno encabezado por Hadi.
Según una fuente de seguridad de la provincia consultada por EFE, un terrorista detonó el cinturón de explosivos que llevaba adosado a su cuerpo en medio de un grupo de soldados que esperaba su turno a las puertas del cuartel para cobrar el salario. Los soldados esperaban en el exterior del cuartel porque el aparato de seguridad del Ejército, para evitar aglomeraciones, no permitió la entrada de todos ellos en el recinto.
Unos 1.000 soldados habían entrado al cuartel para recibir sus sueldo, pero cientos continuaban en el exterior de las instalaciones en el momento de la detonación. En un comunicado difundido a través de internet y cuya veracidad no ha podido ser confirmada, el EI reivindicó el ataque y aseguró que el número de muertos superaba los 70, aunque el recuento oficial más reciente lo estableció en 49.
La nota identifica al suicida como Abu Hashem al Radfan y explica que se inmoló junto a una concentración de soldados "apóstatas" leales a Hadi, que se enfrenta por el control del país a los rebeldes hutíes, de confesión chií. El EI también reivindicó el ataque suicida perpetrado hace ocho días en el mismo acuartelamiento, en el que fallecieron otros 36 militares.
