Un juez del Tribunal Supremo suspendió ayer temporalmente al presidente del Senado de Brasil, Renan Calheiros, quien la pasada semana pasó a ser procesado por presunta corrupción.
La medida fue dictada por el magistrado Marco Aurélio Mello, quien aceptó un pedido del partido Rede Sustentabilidade, de la ecologista Marina Silva, y argumentó que, al convertirse en reo, Calheiros no puede ser jefe del Senado porque se encuentra en la línea de sucesión de la Presidencia.
La decisión fue proferida después de que la máxima corte aceptó la pasada semana la denuncia presentada por la Fiscalía, que apunta que Calheiros recibió coimas de la constructora Mendes Júnior para pagar la pensión de una hija que tuvo fuera del matrimonio con la periodista Mónica Veloso.
CARGOS
Según los cargos, el influyente político benefició con ciertas decisiones a esa empresa, que también pagó durante años el alquiler de la casa en que vivían la pequeña y su madre.
La medida cautelar de Marco Aurélio Mello deberá ahora ser analizada por el plenario del Supremo, quien tomará una decisión en firme sobre la suspensión de sus funciones como presidente del Supremo.
Calheiros será substituido por el vicepresidente del Senado, Jorge Viana, del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenecen los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, pero continuará con su escaño de senador.
REACCIONES
Algunos aliados de Calheiros dijeron a medios locales que la salida del senador no tendría por qué afectar la agenda de la Cámara Alta, que tiene previsto votar el 13 de diciembre en segunda vuelta una enmienda a la Constitución que limitaría durante 20 años el crecimiento del gasto federal a la tasa de inflación del año anterior.
